Reto al Delta 2014

DÍA 1, Club Náutico del Caroní a Malecón San Félix.

DIA 1, Club Náutico del Caroní a Malecón San Félix. Lunes 16 Junio 2014
Salida: Club Náutico 08:20 Llegada: Malecón San Félix 14:??
En movimiento: 05:02 Cuenta Km. trayecto Velocidad máxima:  12,4 Km/hr.
Tiempo total: 06:08 23,87 Media en movimiento: 4,7 Km /hr.
Acumulado tiempo total: 06:08 Acumulado:  23,87 Km

 

Comienzo a navegar hoy, fecha muy simbólica para mi, pues cumplo un año exacto de mi operación al corazón de 2013. LA otra fecha importante de este viaje es el 26 de junio, pero esa tiene que ver con la luna y las mareas,  ya hablare de ella si sucede lo que espero…

Al final empezamos el día en la calle a las 06:30 por una motivación muy importante, la Panadería la abren a esa hora y hay que meterle alguito a la maquinita.

Salimos con la usual lentitud del primer día, pero sé que se irá afinando todo y nos pondremos mas rápidos. La idea es subir hasta el final de los saltos y evaluar la zona, para escoger los lugares de las mejores tomas. Las primeras vistas de las cascadas de Cachamay nos emocionan y al ver la Llovizna nos intimida.

Vamos perdiendo la timidez y nos vamos acercando cada vez mas, buscando buenas tomas, el agua esta muy alborotada y hay muchos remolinos, en un descuido, acercándome mucho a la cascada principal, noto que no estoy paleando pero si acercándome a la caída, me doy cuenta que un remolino me chupa para adentro de Cachamay y tengo que palear en retroceso con todo para liberarme, no me asusto pero esto me alerta a las precauciones que debemos tomar y me hace reflexionar que tendremos que mantener una distancia prudencial de la Llovizna, que es mucho mas grande.

Los Saltos de Agua son espectaculares, nos acercamos, grabamos y fotografiamos, y se nos va el tiempo cual niños con juguete nuevo, decidimos hacer una aproximación a la Llovizna para evaluar hasta donde podemos llegar, a medida que nos acercamos va abriéndose una cuenca conde hay saltos por todas partes y que esta oculta desde la distancia, una especie de media corona por la cual cae agua entre cada pico, vamos acercándonos cada vez mas viendo el patrón del agua y notando que a pesar de lo agitada que esta, no se forman los remolinos que vimos en Cachamay, asi que nos acercamos, sentimos cada vez mas  la fuerza del salto en las agujas de agua en la cara y los ojos, remamos hasta que el mismo volumen de agua nos impide avanzar mas y nos vivimos una experiencia sublime de contacto intimo con la naturaleza. No resisto y me bajo para montar la cámara y hacer unas tomas desde tierra.

Para calmar el éxtasis de lo vivido y dándonos cuenta que tenemos casi 4 horas jugando en la zona, Eduardo sugiere una Isla de piedra en un remanso tranquilo para un tentempié y una mini siesta.

Bajamos por el río Caroní, segundo de mas caudal en Venezuela con sus  952 km desde su nacimiento en el Kukenán hasta su confluencia con el Orinoco y hacia el segundo encuentro emblemático del día, la confluencia del Caroní con el Orinoco, con sus distintivas aguas de colores oscuro y marrón, que tardan kilómetros en fundirse, en vía pasamos por debajo de dos puentes, bullicio de carros transitando agitados  y pensamos en lo irónico de la vida cotidiana que transcurre en la ciudad y el privilegio de haber aparatado este tiempo para hacer este viaje, vamos acercándonos al Orinoco y viendo claramente su agua marrón que contrasta con el agua negra del Caroní, la línea se prolonga por kilómetros hasta que finalmente se funde aguas abajo.

La Mezcla de corriente a favor y viento en contra en el Orinoco no parece ayudarnos mucho, así vamos luchando de frente al viento y pasando por la costa sin mayores novedades, en el sector del Muelle comercial de San Félix pasamos por debajo de los enormes muelles y grúas, nos vamos acercando al punto de salida que nos da la bienvenida con un olor fétido que reconozco inmediatamente y que una caminata en tierra me confirma lamentablemente, hay una tapa de acueducto por donde brota aguas servidas y esta corre hacia el agua, una imagen que he visto repetidamente en las costas y que siempre es denigrante aceptar.

En fin, terminamos el primer día de expedición satisfechos.