Reto Cariaco 2009

DÍA 03 Martes 23 de Junio 2009

tabladia3

Dejamos nuestro último puerto muy impresionados por el lugar, desayunamos pobremente pan duro con leche condensada, con planes a hacerlo adecuadamente mas adelante. Viento en calma que comienza a levantar del este con el calor de la mañana, la costa ha ido cambiando, dejo su línea Oeste/Este y comenzó a bajar en sentido Sureste, pero la cordillera siguió la orientación que traía, este espacio nuevo, plano, es todo verde, comenzamos a ver mas aves, el agua se enturbia un poco y las orillas se llenan de sedimento de rio, en Ensenada el Rincón se ven unas casas muy buenas, quizás una posada, avanzamos a muy buen ritmo, aprovechando que el viento esta lento en despertarse, de la Ariota hasta Punta Guacaparo hay casas con frecuencia y la última esta bastante poblada pero la costa Oeste de la punta es bonita, al este esta saturada de viviendas sobre la orilla, no cerca, sobre.

Hacemos un intento de atracar para alimentarnos pero es temprano y no parece haber un sitio para desayunar, desistimos, seguimos, bordeamos Punta Cachipo hasta Chiguana, un poblado, desembarcamos en un lodazal, producto de la cercanía con el final del Golfo y sus desembocaduras de rio, vienen muchos niños, decidimos dejar los botes bajo su custodia y nos aventuramos a buscar comida con carácter de urgencia, de excursión por el pueblo pasamos por los ya habituales canales de aguas negras, las montañas de basura, pero como Dios aprieta pero no ahorca, conseguimos pescadito frito con tajadas, aguacate, jugo de cereza y CAFÉ! Nos vamos con la barriga llena, el corazón contento y aguacates de regalo.

En algún momento de día, para nuestra sorpresa, navegando casi por el centro de Golfo, vimos pescadores parados de pie en un bajo a la distancia. Este no está reflejado en las cartas marinas, nada de lo cual preocuparnos pero interesante para una parada.

Pensamos en el paseo que nos queda al final del Golfo, unos 4 kilómetros, pero en la hora de ausencia mientras saciábamos nuestro apetito, el viento a aumentado dramáticamente, paleamos con fuerza y constancia, bandadas de Coro Coros nos animan, la velocidad se reduce en las ráfagas hasta 3 km/hr. Finalmente llegamos, la brisa muere a sotavento de la vegetación, entramos 1,6 kilómetros río adentro con la intención de tratar de llegar a La Laguna de Campoma, nadie nos ha podido dar información fiable, hay muchos caños saliendo del principal, decidimos dar la vuelta después de haber disfrutado del caño un buen rato. Salimos de nuevo al Golfo, paleando por primera vez de regreso, vamos entusiasmados prematuramente con el viento que por primera vez tenemos por la popa, avanzando cómodos, pasamos por Muelle de Cariaco, ya en la costa Sur del Golfo, se comienza a oír el tráfico de camiones circular, pasamos ya poblados mucho más grandes, La Pena, Cotua, Espin, entramos en un rincón donde vemos unos cuantos veleros fondeados con intenciones de agarrar mínimo, descansamos un rato a bordo, y nos sorprende ver una tendencia de viraje del viento hacia el noroeste, este viento aumento paulatinamente hasta ser una borrasca frontal de por lo menos 30 kts., con oleaje de mar que hizo el avance penoso, llegamos a Pericantar agotados, hambrientos, con la necesidad de avanzar un poco más para no tener que palear más de 50 kilómetros al día siguiente. Le damos descanso al cuerpo, aprovechamos la carretera para subir a una bomba y comer arepas e hidratarnos, esperamos tanto como pudimos para que bajara el viento, ya sabíamos por la experiencia de los días pasados que tendía a bajar de nuevo al final de la tarde, cuando la descarga de las tormentas disipaba el viento, esperamos calculando llegar con la última luz del día y con el menor viento frontal posible a Cachamaure, 7 kilómetros más adelante.

Pasamos por San Antonio del Golfo y sus cientos de casas de mil colores pintadas en la montaña, la costa ya es básicamente una sola ciudad de acá hasta Cumaná. En Cachamaure conseguimos una habitación sin necesidad de bajarnos del Kayak, cuadramos con el dueño y decidimos salir al Golfo a ver el atardecer en los botes, este fue un regalo difícil de describir.

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