al Bajo Delta 2015

DÍA 06, Guayos a Merejina

DÍA 06, Guayos a Merejina. Jueves 16 de Julio de 2015

Salida: 07:01 Llegada: 17:26
En movimiento: 08:38 Cuenta km trayecto Velocidad máxima:   7,8 Km/hr.
Tiempo total: 10:25 41,6 Media en movimiento:  4,0 Km/hr.
Acumulado tiempo total: 34:55 Acumulado:  211,1 km

Salimos de Guayo por el río Grande hasta Tekoburojo, unos 5 km en el único trayecto corriente a favor que tendríamos en todo este larguísimo día de 10,5 horas sentados en nuestros botes, pero todavía no lo sabíamos. Tekoburojo es una Isla cuya comunidad da hacia el Oeste de la Isla, pero cuya costa Este esta ya en la barra frente al mar, comunidad tradicional y simpática, alarmados porque íbamos hacia Curiapo, de acá bajamos por una Juana hacia Murako, donde conoceos a Ezequiel Zamora, muy simpático, nos explica que por ahí no podremos salir a Kaiwire, nuestro destino de esa tarde, en la barra y en pleno mar, nos dice que no hay paso por la marea, pero que podemos entrarle por el caño Merejina, así que seguimos hacia Cuamujo y Socabeida, todas 3 muy tradicionales y parecidas, bonitas, con unas escaleras perfectas para subir a sus palafitos y todas seguidas e iguales, en todas la gente se aglutina para vernos y saludarnos, mucho mas adelante y llegando a la Mora, vemos a un individuo trabajando unas Curiara y paramos un rato, esta haciendo 3 idénticas para sus hijos.

Vamos remontando y muy pegados de la orilla, donde nace el mangle y vegetación que se proyecta 10 metros sobre nuestra cabeza y tengo el privilegio de sorprender a una baba enorme de cómo 1,5 metros postrada a la sombra sobre las raíces del mangle, esta se pega el susto de su vida y debe correr torpemente sobre el mangle antes de lanzarse al agua, lo que me da chance de verla en su totalidad, es un privilegio pues la realidad es que las demostraciones de fauna han sido mas bien pobres, hemos visto toninas casi todos los días, guacamayas, tucanes y aracus por lo menos una vez al día, pero en general no ha habido las cantidades de fauna que aspirábamos.

La Rosa es otra comunidad tradicional de esta zona con su mezcla de palafitos en el agua, otros con tablas de madera mas adentro e inclusive unas casas de madera pintada y láminas por techo, con postes de luz de una planta que no sirve y caminerías medio destruidas, las del borde del agua todas tienen escaleras al agua muy buenas y viven una mezcla de Waraos tímidos con otros mas abiertos que se nota han tenido mas roce y nos dan información de navegación.

Tenemos ya horas navegando de frente a la corriente y viendo como nos alejamos de Kaiwire, nuestro destino planificado para esta tarde y pernocta, cuando por fin llegamos a Yaguara, en la Boca del Merejina, casi a las tres de la tarde, nos enfrentamos a un dilema, estamos ya a casi 20 km en línea recta de donde tenemos marcado Kaiwire y, a pesar de que sabemos que andaremos con la corriente, también sabemos que los caminos acá no son líneas rectas y que tenemos que agarrar muchos desvíos para llegar, además de remontar mañana contra la corriente todo lo que agarremos bajando ahora,  en cambio si subimos por el río Merejina estamos a 10 km en contra de lo corriente pero a un destino seguro en la comunidad de Merejina, que es lo que hacemos, el rio aca se torna ancho y tranquilo pero muy bello, las nubes y arboles se reflejan el como si fuera un espejo, pero en esa paz el rio corre a unos 4 km/hr hacia el mar y nosotros seguimos peleando la corriente, pero comiendo kilómetros lentamente, hemos perdido la oportunidad de salir al mar yendo a Kaiwire pero llevo todas las rutas muy bien grabadas y regresare con mucha mejor información de navegación la próxima vez. Cabe mencionar que Merejina, Kaiwire son comunidades cristianas y es muy placentero llegar a ellas, hay mucha gente buena, bien dispuesta a colaborar y con un buen manejo del español, que nos ayuda con la planificación de las rutas a seguir.

Así que vamos remontando el Merejina, manteniendo unos 6 km/hr en contra de la corriente, cuando de repente vemos montadas sobre nosotros dos curiaras mínimas con dos personas abordo cada una que nos viene  ganando terreno por detrás, nos agarran de sorpresa y estamos sorprendidos, son unos recién conocidos de cuando paramos en Yaguara a preguntar hace casi 4 km, supongo que vienen sacándose los ojos para alcanzarnos pues los kayaks son mas rápidos, pero ya hemos visto a varias curiaras que mantienen una velocidad de crucero cómoda a 6 km/hr, les cuesta acelerar mas de eso pero a ese ritmo se nota que pueden llegar a donde sea, aunque lo cierto es que se usan solo para traslados pequeños alrededor de sus Palafitos, recoger redes, ir a cosechar o plantar ocumo chino al conuco, los cuales vemos siempre en las márgenes de los ríos cerca de sus comunidades,.

Llegamos a Janamana del Merejina, donde en la orilla tenemos un encuentro muy afortunado, el amigo Chuo, carpintero de toda a vida que esta alzando una curiara de 17 metros que son realmente dos curiaras pegadas, el trabajo de pegarlas y alzarlas, como unos 80 cms por cada borda,  es muy artesanal pero de calidad y es increíble ver el tamaño de la embarcación resultante, donde apenas se percibe que esta construida sobre una Curiara, que vendrían siendo como la quilla; Le cuento sobre nuestras intenciones de construir una de 12 metros, el no fabrica Curiaras pero me recomienda al maestro de Curiaras Agustín Centeno, quien esta hoy en Volcán. Además nos refiere a su hermano Pedro en Merejina que viene siendo como el jefe de la comunidad, remamos los 7 km que todavía nos faltan y tenemos una recepción masiva en Merejina, salimos por el costado de la iglesia de tablas de madera, nos ayudan o mas bien cargan los kayaks a un porche de palafito de casa de madera cuyos dueños no están y ahí armamos nuestro tinglado, son ya las 6 de la tarde y ha sido un día largo. La gente es súper amable y como siempre, tenemos por grupos  gente que nos viene a ver y se asombran de todo lo que va saliendo de los Kayaks, cámaras, cocina, hamacas, Mosquiteros, comida, bebida, alforjas con agua potable, lámparas, kit de medicinas que nos toca compartir pues no hay remedios en las medicaturas locales,  etc., es asombrosa la cantidad de cosas que nos permite portear nuestros botes.

Volver